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| El barrio de "Ciutat Vella" |
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El Distrito lo forman los barrio de: La Barceloneta, el Gótico, el Casco Antiguo y el Raval y limita con los distritos de Sants-Montjuïc, Eixample y Sant Martí. El Gótico es la parte más antigua de la ciudad, su centro político, donde se encuentra el Gobierno de Cataluña y el Ayuntamiento de Barcelona, se ha mantenido desde su fundación en época romana; el foro romano y centro de la polis se situó encima del monte Taber, lo que ahora es la plaza Sant Jaume y la Vía Augusta entraba a la ciudad por la actual calle Bajada de la Libretería. El barrio Gótico está formado a la vez por diferentes barrios: el Cai o barrio judío, San Justo y Pastor, Santa María del Pino, la Catedral, Santa Ana, la Mercè y el Palacio A partir del siglo XI, comienza la expansión de la ciudad medieval, el nuevo tejido urbano se concentra junto a la iglesia de San Pedro de la Pueles y alrededor del Rec Comtal (canal Condal, que centraliza la actividad de la industria textil tradicional). Sobre el s. XIII, en la Ribera, los artesanos trabajan agrupados en gremios, la toponimia de sus calles nos lo indica: Espaseria, Mirallers, Agullers, Sombrerers, Abaixadors, etc., con su esfuerzo se construyó la basílica de Santa María del Mar, una de las iglesias más bonitas de la ciudad y centro de la vida señorial entre los siglos XIII y XVII. Los palacios de la calle Montcada, con sus señoriales patios, nos transportan a esta época. En algunos podemos encontrar en la actualidad, museos importantes como el Museo Picaso. La Ribera se agrupa en diferentes barrios de estructura medieval que nacieron alrededor de diversas instituciones religiosas: San Pedro, Santa Catalina y San Agustín. La ciudad también se fue expandiendo hacia el extremo sur, en el s. XIV el barrio de El Rabal, aun situado fuera de las murallas, era un gran campo con tierras cultivadas que abastecía de alimentos la ciudad. La iglesia San Pablo del Campo fue su primer núcleo importante. Con la construcción de la nueva muralla en el s. XV, hasta el s. XVIII, el paisaje del Rabal se fue transformando, apareciendo casas gremiales y multitud de conventos que se entremezclaban con los campos y huertos típicos de su paisaje. En el s. XVIII se empiezan a construir las primeras fábricas de vapor y entre 1770 y 1840 se llevó a término la industrialización definitiva del barrio, apareciendo calles con fábricas y casas para los trabajadores llegando a ser uno de los barrios más densos de Europa. Paseando por sus calles aun pueden apreciarse la construcción de edificios "puente" entre callejuelas y antiguos habitáculos subdivididos en pisos irregulares, mal iluminados y poco ventilados, que albergaban familias enteras de trabajadores. La densidad de población a causa de la industrialización afectó a los tres barrios de aquella Barcelona, en el barrio Gótico y debido a que no existía espacio material para construir, se derribaron casas antiguas y se construyeron edificios nuevos de más altura. A mediados del s. XVIII se construye el barrio de La Barceloneta. El barrio surgió a partir de los sedimentos depositados por el río Besos a raíz de la construcción el 1474, de un espigón para proteger el puerto. Estos sedimentos formaron una lengua de tierra alrededor de la isla Maians que poco a poco se fueron asentando, permitiendo urbanizar este nuevo espacio. Las obras comenzaron el 1793 aunque fue diseñado por ingenieros militares a principios de siglo. Hasta mediados del s. XIX la Barceloneta era un barrio marinero, sus habitantes se dedicaban a la pesca, las actividades portuarias y la construcción de barcos de vela, pero a partir de la segunda mitad del s. XIX la ciudad sufrió un gran cambio, el proyecto urbanístico de Ildefonso Cerdà que contemplaba el derribo de las murallas medievales, permitió la expansión de la densa ciudad creándose un nuevo barrio con islas de casas: el Eixample (el Ensanche). La recién inaugurada línea de ferrocarril Barcelona-Mataró (1848), facilitó la entrada, en el barrio portuario de la Barceloneta, de nuevas industrias de vapor especializadas en la metalurgia, el gas y la construcción naval. En el Gótico, se transformaron los cementerios parroquiales en plazas públicas, y el Raval continuó siendo el barrio tradicionalmente industrial del s. XIX. Desde los años 80, la Administración ha ralizado una política de reformas y rehabilitación de viviendas, obertura de espacios, creación de equipamientos y conservación del patrimonio histórico de la ciudad que ha cambiado notablemente el paisaje del Casco Antiguo. Información de interés: Espacios
de animales y plantas
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